29 de mayo de 1969: ¡CORDOBAZO!

El 28 de junio de 1966, la autodenominada Revolución Argentina (otra dictadura militar) toma el gobierno con un golpe de Estado e impone como Presidente de la Nación al general Juan Carlos Onganía.
Entre otras medidas retrógradas y represivas, aprueba la Ley de Defensa Civil que militarizaba a toda la población a partir de los 14 años, la Ley de Represión al Comunismo, que incluía a todas las personas que tuvieran, supuestamente “motivaciones ideológicas comunistas”, intervienen los sindicatos mayoritarios y las universidades, paralizan la Comisión del Salario Mínimo, Vital y Móvil, retiran a los sindicatos las personerías gremiales, congelan los salarios, modifican la ley de indemnización por despido… necesitaríamos demasiadas páginas para describir las tropelías llevadas adelante por esta nueva dictadura.
El gobierno de Onganía decide hacer una experiencia piloto en la provincia de Córdoba, instalando un Consejo Asesor de Gobierno, con miembros elegidos por el Gobernador Carlos Caballero, muy cercano al presidente golpista.
A principios de 1968, la Comisión Delegada de la CGT Nacional intentó realizar un Congreso del que no podrían participar las Organizaciones que estaban intervenidas, entre ella la de mayor caudal de afiliados que era la Unión Ferroviaria, además de los trabajadores portuarios, los del azúcar, los de prensa, los químicos. Querían hacer un Congreso aceptado por la dictadura, que excluía a los que habían luchado por sus sindicatos y que estaban intervenidos.
Los días 28, 29 y 30 de marzo sesionó en Congreso, con los delegados de las organizaciones inhibidas de participar, Lorenzo Pepe (por la Unión Ferroviaria) propuso como Secretario General de la CGT a Raimundo Ongaro (Gráficos)  y surgió la CGT de los Argentinos que repudió toda política de conciliación con loa dictadura y organizó un Plan de Lucha a partir de ese momento. El Plan incluía medidas de fuerza,
En septiembre de 1968, el Frente Estudiantil programó una semana de recordación de los Mártires Populares, con marchas que fueron reprimidas y cayó baleado un joven estudiante de apellido Aravena.
A fines del 68, los trabajadores organizaron un acto, también severamente reprimido y en marzo de 1969, anulan el sábado inglés, rebajan los sueldos de los trabajadores un 9% y cierran las escuelas nocturnas de capacitación.
En Corrientes, durante una marcha estudiantil por el cierre del comedor universitario, asesinan al estudiante Juan José Cabral, en Rosario, durante otra marcha, es asesinado Adolfo Bello y la ciudad es declarada zona de emergencia.
En Córdoba, los trabajadores de SMATA, con Elpidio Torres y Dick Kloosterman a la cabeza, deciden un paro de 48 horas durante una asamblea que la policía disuelve, con consecuencia de heridos y detenidos. El 21 de mayo, se declara un paro de estudiantes en repudio a la detención de los dirigentes obreros.
El 23 de mayo, los estudiantes ocupan el Barrio Clínicas colocando barricadas y el 26, al llegar a Cordoba Raimundo Ongaro es detenido. La CGT provincial representada por Atilio López, Elpidio Torres y Agustín Tosco, dispone un paro de 37 horas a partir de las 11 de la mañana del día 29, con concentración frente al edificio de la central obrera en Vélez Sarsfield 137. La CGT Azopardo y la CGT de los Argentinos con  adhesión del Frente Estudiantil, apoyan la medida.
El 29 de mayoavanzan distintas columnas hacia la calle Vélez Sarsfield:

  1. Obreros de Materfer, Fiat Concord, Grandes Motores Diesel y Perkins, por la ruta 9
  2. Desde la central de Epec (electricidad de Córdoba) y desde Santa Isabel, por el camino de Alta Gracia
  3. Una columna de 5.000 obreros mecánicos enfrentan a la policía y se parte en dos: una va por Ciudad Universitaria y la otra por Barrio Güemes.
  4. Se atrincheran para resistir y en Boulevar San Juan y Arturo Bascal, cae el obrero de Smata, Máximo Mena

La reacción se produce en cadena: los trabajadores con estudiantes hacen barricadas y consiguen que la policía se repliegue. Se calcula que hay 50.000 personas en la calle y aviones de aeronáutica comienzan a realizar vuelos rasantes. Mientras tanto, la policía busca a Atilio López (de Unión Tranviaria Automotor), Elpidio López (de SMATA), a Alejo Simó (de la UOM) y a Agustín Tosco (de Luz y Fuerza).
Al anochecer, después de la represión con Policía, Ejército y Aeronáutica, el Ejército allana la CGT, detiene a los dirigentes y los juzga un Consejo de Guerra.
El Cordobazo, como fue llamada esa jornada desde entonces, fue una auténtica pueblada, que quebró el “orden” impuesto por Onganía y se produjo por la integración de sectores populares de obreros y clase media que eran la representación más cabal del peronismo perseguido, proscripto, con presos y muertos que volvía a liderar la gran alternativa para recuperar la Democracia.

Comisión Nacional
Permanente de Homenaje
al Teniente General
Juan D. Perón

 

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