16 de septiembre de 1955: golpe de Estado
REVOLUCIÓN FUSILADORA

16 de septiembre de 2012

El 16 de septiembre de 1955, un golpe de Estado terminó con el gobierno democrático encabezado por el general Juan Domingo Perón.
El ataque al gobierno legítimo, autotitulado “revolución libertadora”, sentó las bases para las interrupciones de los procesos democráticos posteriores.

El 18 de septiembre la Escuadra de Mar, a cargo del almirante Isaac Rojas, llegó a la altura de Pontón Escalada y lanzó su ultimátum: si Perón no renunciaba, bombardearían la ciudad de Buenos Aires y la destilería de petróleo de La Plata. Para demostrar que su decisión era definitiva, ordenó el bombardeo de la destilería de Mar del Plata, destruyéndola.

El general Perón, Presidente de la Nación, ante las amenazas de bombardeo de bienes de la Nación y población civil, ya con el antecedente de los bombardeos en Plaza de Mayo que habían costado tantas vidas inocentes, presentó su renuncia y, al pedir asilo y serle concedido, se trasladó a la cañonera “Paraguay”. No volvería a su Patria por casi dieciocho años.

El gobierno de facto tomó medidas:

  • Disolución del Congreso
  • Intervención de los gobiernos provinciales
  • Intervención de la CGT
  • Intervención de la Universidad
  • Disolución del Partido Peronista
  • Fueron cesanteados los integrantes de la Corte Suprema de Justicia
  • Constitución de la Comisión Nacional Investigadora
  • Secuestro y desaparición del cadáver de Eva Perón
  • Se devolvieron los depósitos bancarios a la banca privada
  • Se liberaron los precios
  • Se congelaron los salarios
  • Se derogó la Constitución del 49
  • Se sancionó el decreto ley Nº 4161 que prohibía nombrar a Perón y a Evita, utilizar sus fotos, decir “peronismo”, “peronista”, “justicialista”, “tercera posición”, cantar la marcha peronista.
  • Se encarceló a los diputados y senadores que habían aprobado los Planes Quinquenales por “traición a la Patria”.
  • Se llegó a fusilar a 31 hombres, civiles y militares, que al mando del general Juan José Valle habían intentado un golpe revolucionario con el fin de restituir la democracia.
  • Se expuso el guardarropas de Evita en la Residencia Presidencial
  • Se destruyeron los monumentos, estatuas, libros, revistas que tuvieran referencia a Perón o a Evita.
  • Se liquidó el IAPI
  • Se cerró la Fundación de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón
  • Se devaluó el peso
  • Se produjo el ingreso al Fondo Monetario Internacional
  • Se tomaron empréstitos que dieron comienzo a la deuda externa 

Con respecto a nuestro país, la consecuencia del golpe de Estado del 16 de septiembre de 1955 fue que se pasó de un gobierno progresista que había logrado una verdadera revolución sin sangre, sin deuda externa, con pleno empleo, con una industria pujante, con la participación de los trabajadores en el 50% del Producto Bruto Interno a un país endeudado, dependiente, devaluado; se truncaron todas las posibilidades de desarrollo, la desocupación fue creciente, con una vuelta atrás en lo que hacía a los derechos sociales.
En nombre de la libertad solamente restauraron sus privilegios.

Con respecto al Peronismo, el gobierno de facto intentó por todos los medios, aterrorizando, encarcelando y asesinando, acabar con el Movimiento y con el recuerdo amoroso de Perón y de Evita.
No lo lograron, fracasaron, tanto en su gestión de gobierno como en su intento de terminar con el Peronismo.
El Peronismo, en sus más diferentes manifestaciones, siguió adelante como un Movimiento lleno de vida, de fuerza, tumultuoso, abarcador, generoso, con las manos abiertas para perdonar, con una inmensa vocación de unidad.

Quizás el mayor éxito de la autotitulada “revolución libertadora” haya sido plantar el germen para los golpes de Estado del 66 y del 76, comenzar con las desapariciones de personas y enseñar el terrorismo de Estado con el ejemplo. 

Hoy, a 57 años de esa noche negra, la generosidad de los peronistas, siempre respetuosos de la libertad de todos quizás por saber lo que significa la falta de libertad, nos encontramos con una página web de la revolución libertadora que en su inicio publica una carta de lectores que intenta explicar los motivos de la supuesta “revolución” diciendo, textualmente, que lograron “terminar con un régimen dictatorial de oprobio”, que “se disolvió el partido peronista por ser de conformación totalitaria” y que “se recuperaron bienes mal habidos por el Dictador y sus adláteres”.
Los DICTADORES, tiene su página de internet, gozan de libertad para expresar sus ideas terroristas y se ufanan de ser golpistas.
En nombre de Perón seguimos ganando las elecciones, el pueblo argentino sigue siendo mayoritariamente peronista a pesar de lo que nos han hecho, lástima que el General no esté con nosotros para verlo.

A 57 años de la Revolución Fusiladora, decimos una y mil veces:

 ¡VIVA PERÓN!