Lorenzo Pepe disertó en el Consejo Departamental Justicialista de Concordia

30 de mayo de 2012

 

En el salón Néstor Kirchner del Consejo Departamental del PJ de Concordia, Entre Ríos, el pasado 24 de mayo el secretario general de este Instituto Nacional, Lorenzo Pepe, disertó sobre la “Historia del Peronismo”, con la presencia de alrededor de 200 personas, en su mayoría jóvenes militantes del Peronismo.
En dicha oportunidad, estuvieron presentes el intendente de Concordia Gustavo Bordet, el senador provincial Enrique Cresto, el presidente del Consejo Departamental del PJ, Alejandro Casaña, el dirigente de la Unión Ferroviaria Domingo Galeano, el 1° vocal de la CAFESG, Ángel Piano, el ex presidente de PJ de Concordia, Vicente Giampaolo, miembros del PJ local y Concejales Municipales.
Luego de que la Juventud Ferroviaria Peronista del F.C. Urquiza le entregara a Lorenzo Pepe una placa en reconocimiento a su labor dentro del Peronismo, el Secretario General del Instituto comenzó señalando que “Juan Perón y Eva Perón son los Próceres del Siglo XX”. Además, expresó que “Perón era un estratega. Supo cómo ganarse el corazón de millones de argentinos, que no eran, en ese entonces, conmovidos por ningún hombre de la política”.
A su vez, el ex legislador recordó cómo fueron los años de la Resistencia Peronista, desde el miserable golpe de septiembre de 1955, momento en el cual Perón es derrocado del Gobierno, pasando por dieciocho años de proscripción, aplicación del Plan CONINTES -que lo mantuvo preso durante 6 meses en Campo de Mayo-, cesantía de su cargo como vicepresidente de la Unión Ferroviaria de manos del presidente de facto Juan Carlos Onganía, hasta la llegada definitiva del General el 20 de Junio de 1973.
Para finalizar, Lorenzo Pepe hizo entrega de varios ejemplares de libros reeditados por este Instituto Nacional, videos sobre los sucesos más importantes del Peronismo y una botella de sidra, la cual tiene una historia muy particular. “Esa botella se entregaba los 24 y los 31 de diciembre en las agencias del Correo Nacional, junto con un pan dulce y un turrón. Como no había champagne en ese entonces, Perón le hacía llegar esto a los trabajadores, queriendo igualar a los que más tenían con los que no tenían nada”.