COMUNICADO PÚBLICO

2 de noviembre de 2012

“No se puede pagar la deuda a costa del hambre y la exclusión de los argentinos”, palabras de Néstor Kirchner en su discurso al asumir el gobierno, el 25 de mayo de 2003.

En el mes de diciembre del año 2001, la Argentina entró en default al suspender los pagos de la deuda externa.
En el año 2003, el Gobierno Nacional, que no había contraído la deuda ni había declarado el default,  reprogramó el pago y en julio del 2004 anunció la llamada “Propuesta Buenos Aires” que restructuraba los pagos con una quita del 75%. El 93% de los acreedores entraron en el canje de deuda y un pequeño grupo de fondos buitres no lo aceptó. Los acreedores que, ante la oferta de una renegociación,  comprendieron la situación e hicieron un esfuerzo aceptando las condiciones de pago ligadas al crecimiento del PBI, han ido recibiendo sus cuotas puntualmente.
Vemos, con sorpresa, que un fallo de la Corte de los Estados Unidos “ordena” al Gobierno Nacional pagar a esos fondos buitres que se sienten “discriminados”. El fallo de la Corte extranjera entiende que todo lo que la Argentina ha ido pagando bajo el régimen de “cambio de bonos” significa “incumplir”. Si nuestro país, pagara a los fondos buitres, estaría cometiendo una tremenda injusticia para con los acreedores que aceptaron la quita para entrar en el canje.

También sorprende que hace pocos días hayamos sufrido el bochornoso embargo de la Fragata Libertad, símbolo de la Armada y de la Nación Argentina, por un reclamo de los mismos fondos buitres que ahora reciben este fallo favorable de la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Nos sentimos orgullosos de ser ciudadanos de un país soberano que no está dispuesto a aceptar presiones de ningún tipo y que ha honrado y seguirá honrando los compromisos que tomó en el 2005 y en el 2010, como lo ha venido haciendo hasta ahora.
No debería haber argentinos, aunque los hay, que contribuyeran con su apoyo explícito o con su silencio cómplice, a una demanda de intromisión a la soberanía argentina como ésta.

LORENZO A. PEPE
Diputado de la Nación (m.c)
Secretario General
Ad-Honorem