SALUDO DE FIN DE AÑO

12 de diciembre de 2012

Ante la cercanía de las Fiestas, Navidad y Año Nuevo, siempre sobreviene una reflexión acerca del año que ya termina, de los logros y de las frustraciones propias del devenir del tiempo. Nuestro país también tiene una vida que también tuvo sus más y sus menos y corresponde hacer un balance de fin de año para esperar el próximo 2013 livianos de equipaje. Lo más importante de nuestra Argentina, lo mejor en términos de calidad, es otro año en democracia y con plena vigencia de las Instituciones, con el poder del Estado en manos de los representantes legitimados en las urnas y con un inmenso abanico de posibilidades para el futuro.
Cuando miramos hacia atrás es cuando más valoramos lo que significa nuestra joven democracia; ni en nuestras fantasías podíamos imaginar que los titulares de los diarios podían decir lo que quisieran de los gobernantes; que todos los ciudadanos, sin diferencias, podían manifestar por sus ideas, cada uno pidiendo por sus diferentes reclamos, sin ser reprimidos; que toda expresión podía llevarse a las calles, con carteles insultantes sin un detenido, un preso, un herido, sin gases ni corridas de camiones hidrantes; que a través de redes sociales, voces anónimas y no tan anónimas, podían convocar a cacerolazos y gritos destemplados desde los balcones sin que eso fuera considerado una alteración del orden público.
Lamentamos que no se utilicen los mecanismos que el sistema democrático provee para viabilizar los reclamos pero nos alegra enormemente que los enemigos de siempre, frente a las derrotas electorales, ya no intenten golpes de Estado. Hasta hace muy pocos años, los gobiernos de las mayorías eran derrocados sin miramientos y, muchos civiles apoyaban la instauración de dictaduras que no sólo terminaban con las libertades, encarcelaban, asesinaban y robaban niños sino que también nos endeudaban con préstamos que nos ataban de pies y manos, siempre arrodillados ante los mercados y los poderes económicos.
Creemos que este momento, cuando la llegada de la Navidad recuerda que una vez nació un Niño pobre en un humilde pesebre, rodeado de gente sencilla que venía a salvar al mundo, a renovar las esperanzas, creemos que debemos renovar las esperanzas de una Argentina sin odios, unida, una Argentina con la mirada clara y brillante, que siga adelante en el más ferviente deseo de que se cumplan los postulados fundacionales de Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política que siempre animaron los corazones de los gobiernos peronistas.

¡Felices Fiestas para todos!

 

Comisión Nacional Permanente de Homenaje al Teniente GeneralJuan D. Perón